Esta reflexión está respaldada por el 65% de los 209 ejecutivos encuestados en nuestro estudio, que consideran que el éxito de la compañía en la que trabajan (o les gustaría trabajar) debe ser definido en base al desarrollo de los recursos humanos y compromiso de los colaboradores.

Hoy, el salario emocional y la cultura organizacional -que parecían ser subestimados por los empleadores- inciden en el desempeño y motivación de cada ejecutivo, y -en consecuencia- en el desarrollo y cumplimiento de objetivos de la compañía. Además, estos aspectos ganan importancia no sólo para conservar el talento sino para atraer nuevo que agregue aún más valor.

Por esta razón, en nuestra experiencia, la búsqueda y evaluación de ejecutivos top se ha tornado cada vez más exigente, puesto que ya no sólo basta encontrar al candidato que cumpla con el perfil y las competencias necesarias.

Ahora, y desde un punto de vista ético y responsable, es necesario analizar la cultura organizacional de la empresa a dónde va el candidato. Esto permite orientar la búsqueda hacia el profesional que también se adapte al modo de ser de dicha cultura, se anime a hacer parte de ella y permanezca allí por largo plazo. Al final, tener a los mejores conectados con la cultura es tener éxito.

Guillermo Winter
Director del holding Head Hunters Perú

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